Actualmente REINO DE CAMBOYA, es una
monarquía constitucional, tiene una población de unos 16 millones de
habitantes. Su religión oficial es el budismo, que practica el 95 % de los
habitantes.
En el siglo IX Jayavarman II se
autoproclamó “rey del universo universo” (rey-dios) y fundó el Imperio Jemer,
poco a poco el país se fue cohesionando para formar el mayor imperio
continental del Sudeste Asiático. Este imperio sobrevivió durante seiscientos
años, acumulando un inmenso poder y riqueza; llegó a conquistar gran parte de
los territorios vecinos, desde Vietnam hasta parte de Birmania, incluyendo
Laos, Tailandia y hasta Malasia.
Bajo el reinado de Suryavarman II (para
honrar a Visnú, uno de los dioses hindús más famosos) se comenzó a construir lo
que hoy conocemos como los templos de Angkor, sus sucesores continuaron durante
seis siglos, llegando a construir más de 900 templos; su éxito se debió al
sistema hidráulico que implantó y que permitió a los jemeres controlar el agua.
Este reino estuvo muy influido por la cultura de la India, y facilitó la
dispersión del hinduismo por gran parte de la región.
El declive del Imperio de Angkor empezó
bajo el reinado de Jayavarman VII, quien erigió la ciudad de Angkor Thom y
otros grandes monumentos de la zona. Su esfuerzo por implementar el budismo en
un pueblo de mayoría hindú y el esfuerzo humano que conllevó la construcción de
todos estos proyectos agotó a la población y aceleró el declive del imperio.
La monarquía angkoriana sobrevivió
hasta el siglo XV, cuando los tailandeses capturaron la ciudad.
El país pasó a ser gobernado como un
territorio vasallo por varios poderes vecinos, situación que se prolongó hasta
que los franceses lo convirtieron en protectorado en el año 1883. Fueron los
franceses los que presionaron a Tailandia para que devolviese las tierras del
norte, recuperando el control de Angkor.
Bajo el control francés se firmó en 1884
un tratado que exigía la abolición de la esclavitud (todos los templos se
habían construido con esclavos) y la institución de la propiedad privada de la
tierra. Estos cambios originaron rebeliones en el país, que fueron reprimidas
por las tropas francesas, pasando así a controlar totalmente el país, relegando
a los monarcas a un papel casi simbólico.
Tras la II Guerra Mundial, los franceses
convirtieron a Camboya en un Estado autónomo de la Unión Francesa, pero
permitiendo a los camboyanos mantener el control. Fueron los franceses los que
pusieron al cargo a Sihanouk (en lugar del heredero legítimo), consideraron que
por su juventud e inexperiencia sería más fácil de manejar, pero luego vieron
que se equivocaron.
El país declaró su independencia en 1953,
Sihanouk declaró la neutralidad de Camboya, y dejó de aceptar ayuda
estadounidense, que hasta entonces había contribuido al presupuesto militar y
había nacionalizado un gran número de industrias, entre ellas el comercio de
arroz; finalmente las relaciones con Estados Unidos se rompieron
definitivamente en 1965.
Sihanouk adoptó políticas socialistas,
dando a los Jemeres un papel más importante, nacionalizó empresas y redujo el
control extranjero de la economía camboyana; el resultado fue que la inversión
extranjera desapareció. Esto originó muchos problemas sobre todo entre las
elites urbanas y los jefes militares, y aunque la mayoría de los campesinos
reverenciaban a Sihanouk, gran parte de los camboyanos educados en el
extranjero mostraron su desacuerdo.
En 1969 Estados Unidos bombardeó los
supuestos campamentos comunistas de Camboya, con miles de víctimas civiles y
cientos de miles de refugiados. Todo esto ayudó a que los Jemeres Rojos (nombre
con el que fueron conocidos los miembros del Partido Comunista de Kampuchea) reclutaran
más gente, ya que cada vez más campesinos perdían su familia en los bombardeos.
El bombardeo final, el más feroz de todos, provocó la radicalización de los
Jemeres Rojos y la brutalidad que luego caracterizó su régimen.
Frente a la invasión estadounidense, las
tropas del Vietcong retrocedieron hacia el interior de Camboya. Fueron estas
mismas tropas vietnamitas quienes, con el apoyo de los Jemeres Rojos,
invadieron todo el país y ocuparon los templos de Angkor. A partir de ahí todo
el país se vio envuelto en feroces enfrentamientos que llevaron a Camboya a la
miseria. Los líderes de los Jemeres Rojos, entre ellos Ieng Sary y Pol Pot,
consolidaron su control sobre el movimiento y empezaron a atacar a sus
enemigos. Los Jemeres Rojos siguieron creciendo ante el declive del gobierno de
Lon Nol, a pesar de la gran ayuda económica y militar que le prestaba Estados
Unidos, Lon Nol no consiguió hacerles frente
Tras el retiro de las tropas
estadounidenses, las guerrillas comunistas de los Jemeres Rojos, lideradas por
Pol Pot (conocido como “Hermano número Uno”), tomaron Phnom Penh en abril de
1975. Dando comienzo a la Kampuchea Democrática, un sistema de Gobierno de
características comunistas y autoritarias, que bajo la apariencia formal de una
república popular, consolidó un sistema de economía radicalmente agraria
(evacuando las ciudades y destruyendo la civilización urbana y su cultura). Además
de un férreo control militar sobre la población civil, sometida en gran parte a
un régimen de trabajos forzados, desarrollaron extensos métodos de detención,
tortura y asesinatos selectivos en masa, bajo la consigna de la llamada
«búsqueda del enemigo interno».
Este grupo fue el responsable del
genocidio camboyano (1975-1979) y desató el conflicto con Vietnam, conocido
como guerra camboyano-vietnamita, que duró hasta 1991. Tras la invasión
vietnamita se creó un estado conocido como la República Popular de Kampuchea,
con un gobierno de facto con apoyo de Vietnam. Se prohibieron y destruyeron los
vehículos a motor, ya que eran “criaturas del imperialismo” (bicicletas
incluidas), así como todo objeto o símbolo de progreso. Los trabajadores fueron
obligados a vestir con el mismo uniforme de trabajo, de color gris. A las
mujeres se les obligó a cortarse el pelo, se prohibió la bisutería, los adornos
y el maquillaje. Bajo esta dictadura los Jemeres Rojos abolieron la moneda,
interrumpieron los servicios postales y dejaron al país totalmente aislado del
resto del mundo.
Los Jemeres Rojos querían convertir a
Camboya es una cooperativa agraria dominada por los campesinos. En solo un par
de días desde la toma de Phnom Penh desalojaron la ciudad, obligando a toda la
población (incluidos niños, enfermos y ancianos) a marcharse al campo, allí
fueron despojados de todas sus pertenencias (ya que no podía existir la
propiedad privada) y obligados a trabajar de 12 a 15 horas diarias, en
infrahumanos campos de trabajo. Además de perseguir la religión, persiguieron
la cultura, quemaron libros, y ejecutaron a todo aquel que tuviera estudios y
por tanto, capacidad para pensar por sí mismo; más del 80% de los funcionarios
y la mitad de los camboyanos con estudios superiores fueron ejecutados.
En el 1979 fueron invadidos por Vietnam,
y así se puso fin al brutal régimen de Pol Pot, los Jemeres Rojos huyeron al
oeste con todos los civiles que pudieron secuestrar, refugiándose en la selva y
las montañas de la frontera tailandesa.
Tras la invasión, Vietnam estableció la
República Popular de Kampuchea en Camboya como gobierno satélite, en ella
participaron antiguos miembros de los Jemeres Rojos que se habían exiliado en
Vietnam. La agricultura continuó colectivizada y se estableció un sistema
educativo de influencia vietnamita; pero la hambruna, la represión y la falta
de libertad continuó.
Desde el exilio, este nuevo gobierno de
los Jemeres Rojos, nuevamente liderado por Pol Pot, cambió su ideología
comunista por una política cercana al capitalismo, ganándose así el apoyo de
Estados Unidos, a quien le interesaba derrotar a los comunistas vietnamitas. Al
abandonar el comunismo, este nuevo gobierno de los Jemeres Rojos en el exilio
gozó de reconocimiento y apoyo. La gran mayoría de países, desconocían las
barbaridades que habían cometido y lo consideraban un gobierno legítimo. Con el
nuevo apoyo, los Jemeres Rojos comenzaron una guerra de guerrillas, y enterraron
miles de minas en zonas rurales; pero en respuesta, los vietnamitas crearon el
mayor campo de minas del mundo (muchas de las cuales aún siguen activas), desde
el Golfo de Tailandia hasta Laos, con el objetivo de cerrarles el paso.
A finales del 1989 se aplicó un programa
de liberación que puso fin a la colectivización de la agricultura, provocando
graves desigualdades sociales.
Tras los acuerdos de Paz de París de
1991, el país fue gobernado brevemente por la Autoridad Provisional de las
Naciones Unidas en Camboya (1992-1993), que finalizó su labor tras unas
elecciones en 1993. Ganó el partido político Funcinpec dirigido por el príncipe
Norodom Ranariddh (hijo de Sihanouk), pero el Partido del Pueblo de Camboya liderado
por Hun Sen (que representaba al antiguo gobierno comunista) amenazó con la
secesión de las provincias orientales. Finalmente, Camboya terminó nombrando
dos ministros: Norodom Ranariddh como primer ministro y Hun Sen como segundo.
Las guerrillas de los Jemeres Rojos, en 1994 tras perder su legitimidad, recurrieron a una nueva táctica, atacar turistas, secuestrando y matando antes de que ejército pudiera actuar.
Los templos de Angkor fueron construidos
por el Imperio Jemer entre los siglos IX y XV, convirtiéndose en el mayor
complejo religioso del mundo. El más emblemático, Angkor Wat, fue construido en
el siglo XII por el rey Suryavarman II como templo hindú dedicado a Vishnu. A
finales del siglo XII, el rey Jayavarman VII abrazó el budismo, construyendo
Angkor Thom y otros templos. El complejo fue un centro político y espiritual
del reino hasta su decadencia y abandono a finales del siglo XVI, cuando fue
reclamado por la selva.
Su redescubrimiento en el siglo XIX por
exploradores occidentales, como Henri Mouhot (naturalista francés), despertó el
interés mundial por este legado arquitectónico y cultural.

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