Como el día estaba bastante bien, cogimos la carretera de montaña que es conocida como el PASO DE LAS NUBES (Paso de Hai Van), al llegar a la cima (cerca de 500 metros sobre el nivel del mar) se encuentra la Puerta de Hai Van, situada en un histórico sitio defensivo, con vistas panorámicas al océano y las montañas. La verdad que yo lo considero bastante prescindible, hubiera preferido ir por la carretera normal y adelantar tiempo.
En los alrededores de Da Nang, se encuentran las MONTAÑAS DE MÁRMOL (Ngu Hanh Son), que son un grupo de cinco colinas de piedra caliza y mármol, llamadas así por los elementos chinos (metal, madera, agua, fuego, tierra), famosas por sus cuevas, templos budistas, santuarios y vistas panorámicas. La más visitada es la MONTAÑA DEL AGUA (Thuy Son), que cuenta con cuevas, pagodas y varios budas de mármol. Aquí subimos en ascensor a la parte más alta, luego al bajar la mitad del grupo en ascensor y la otra mitad por las escaleras.
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| Vistas desde la Montaña de Agua |
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| La Montaña del Agua vista desde lejos |
Seguimos carretera y una vez llegamos a Hoi An, fuimos al Royal Riverside Hoi An Hotel, como todavía no estaban las habitaciones preparadas, dejamos las maletas, pero ya hicimos el check-in, así luego solo era coger la llave y ya está.
La furgoneta nos acercó al centro, no estaba lejos pero ya eran las 2, fuimos directos a comer, Selena nos llevó a Banh Mi Phuong, un sitio de comida rápida especializado en bocatas, que la verdad con un pan bastante parecido al nuestro; muy ricos. Los bocadillos, junto con los refrescos y cervezas de los seis (invitamos a la guía) nos costó 335.000 VND (poco más de 2 € a cada uno).
HOI AN es una ciudad que el siglo I, disponía del mayor puerto del sureste asiático, por aquel entonces era conocida como ciudad de Champa. Durante los siglos XVI y XVII fue un importante centro de comercio, cuando chinos, japoneses, holandeses e indios se asentaron en ella. Durante el período del comercio con China, la población se llamaba Hai Pho (poblado costero), y era una ciudad dividida, el asentamiento nipón se encontraba al otro lado del puente japonés. En el año 1999, la ciudad antigua fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, como bien conservado ejemplo de puerto comercial del sureste asiático entre los siglos XV y XIX, cuyos edificios muestran una mezcla única de influencias locales y foráneas.
Alrededor de las 14’30 comenzamos la ruta, con la vista de la PAGODA DE PHUOC KIEN (o Asamblea de Phuoc Kien), que fue construida en el siglo XVII por marineros chinos de la provincia de Fujian, en honor a Thien Hau Thanh Mau, considera por ellos como la Diosa del mar y protectora de marineros y pescadores.
Visitamos el Museo de cerámica de la ciudad, el museo en si pues la verdad que tiene poco interés, pero allí compramos unas postales muy bonitas.
La verdad que esta ciudad es muy bonita, lo que pasa que el centro histórico es pequeño y en ocasiones hay mucha gente.
Luego la CASA VIEJA DE TAN KY, esta casa típica es una de las varias casas abiertas al público, esta fue construida por una familia vietnamita, con influencia china y japonesa. La fachada principal se encuentra frente a la calle comercial, y la posterior hacia el río Thu Bon para facilitar la entrada y salida de mercancías; la mayoría de casa de Hoi An eran así. Una de las cosas que más llama la atención son las marcas de hasta donde ha llegado el agua; al tener el río tan cerca a lo largo de la historia estas casas sufrieron varias inundaciones. De hecho este 2025 (unas semanas después de estar nosotros), en algunas zonas de la ciudad el agua alcanzó dos metros.
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| La marca de 1964 era prácticamente en el techo |
También incluido en nuestra visita, REACHING OUT TEA HOUSE, una casa de té que es un oasis de tranquilidad; el personal que trabaja allí son sordos. Cada uno pedimos un té diferente.
Finalizamos la visita de Hoi An en el PUENTE CUBIERTO JAPONÉS (Cau Nhat Ban), construido a finales del siglo XVI para conectar con el barrio chino situado al otro lado del río; este puente es el símbolo de la ciudad. Aquí alrededor de las 5 nos despedimos de Selena, ya del todo, pues mañana cogíamos un avión y ya no venía; con ella nos echamos unas buenas risas, y en las horas de carretera hicimos intercambio de música.
Paseamos un poco y nos tomamos una cerveza, justo por un par de minutos no nos pilló un chaparrón, allí sentados en la terraza se estaba muy bien mientras veíamos llover. Cuando paró nos fuimos hacia el río. Al tardecer las tiendas de farolillos están muy bonitas.
En esta ciudad es muy típico dar un paseo en barca y soltar un farolillo, pero nosotros lo descartamos porque no veíamos el tiempo muy claro, nos hacía dudar. Y menos mal, porque nos tuvimos que refugiar de urgencia en un bar, porque comenzó a diluviar a lo bestia en segundos. Luego cuando paró aprovechamos para ir al hotel (unos 10 minutos andando). Nos reímos mucho porque si cada chaparrón nos metíamos en un bar, mal asunto, jajaja.
Logramos llegar secos al hotel y cuando estábamos a punto de salir a cenar se puso a diluviar de nuevo y además no paraba; el sitio que habíamos elegido estaba muy cerca, pero nos hubiéramos calado con semejante cantidad de agua. Así que como también estábamos un poco cansados decidimos quedarnos a cenar en el bar del hotel; al final con un par de pizzas salimos del paso. Y a las 10 y algo a dormir, mañana comenzaba la tercera etapa del viaje.









































































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