Para despedir el viaje, decidimos ir a ver el amanecer a Angkor Wat, el despertador sonó a las 4’10, y a las 4’30 nos recogió un tuctuc, que concertamos ayer con Carolina; un amigo suyo nos llevaba, se esperaba allí alrededor de hora y media, y nos traía de vuelta, todo por sólo 10 $.
En 20 minutos llegamos a las puertas de acceso a ANGKOR WAT, esperamos unos minutos y a las 5 puntualmente abrieron (se necesita entrada). Conseguimos primera fila en la plataforma, todo un lujo no tener nadie delante. A aquellas horas todavía estaba muy muy oscuro (mejor llevar linterna) pero fijándose bien ya se vislumbraba la silueta de Angkor Wat. Estuvimos hasta las 6’30 que ya era completamente de día, el amanecer en sí no fue gran cosa, porque había alguna nubecilla, pero no dejaba de ser un lugar único, y poder disfrutar de un amanecer allí es una maravilla y uno de los grandes recuerdos del viaje.
Al salir nos recogió el chico, y alrededor de las 7 llegamos al hotel, fuimos directamente a desayunar, luego en la habitación ultimamos maletas, y nos dimos una buena ducha.
Para el día de hoy decidimos no hacer nada especial, tanto en la preparación del viaje, como la guía, nos ofrecieron alguna excursión, pero preferimos no ir corriendo y simplemente dar una vuelta. Lo que sí hicimos, fue quedarnos las habitaciones, previamente no sabíamos que íbamos a hacer este último día, desde sí llovía quedarnos en el hotel, si no nos apetecía salir ir a la piscina, y también pensamos en que sí nos íbamos por ahí durante la mañana, nos vendría muy bien una ducha, antes de emprender el viaje de regreso.
Alrededor de las 9 salimos del hotel y fuimos a los JARDINES DEL PALACIO PRESIDENCIAL (ROYAL INDEPENDENCE GARDENS), las chicas fuimos en un tuctuc (5.800 KRH, al cambio 1’30 €) y los chicos fueron paseando (20-25 minutos); allí se encuentra un pequeño santuario (PREAH ANG CHEK PREAH ANG CHORM SHRINE), que al ser domingo había mucha gente haciendo ofrendas.
Aunque era pronto, el calor apretaba bastante, así que de vuelta hacia al centro, paramos a tomar algo, en Chanrey Tree, un sitio muy elegante, que para lo que era, no nos pareció excesivamente caro (vimos la carta de comida y los platos eran 8-10 $); los cinco refrescos nos costaron 17 $ (15 €), algo caros, pero claro, te reciben con una toallita fresca y perfumada, todo un pequeño lujo.
Luego pasamos por el templo budista WAT PREAH PROM RATH y entramos a visitarlo, la verdad que a nosotros nos llama mucho la atención tanto dorado y colorido.
Seguimos paseando y llegamos al mercado (de souvenirs), este mercado es principalmente nocturno, porque claro por el día los turistas están de visitas y acuden por la tarde-noche, así que como había tan poca gente, nos paraban por todas partes; con lo que después de una pequeña vuelta decidimos irnos.
Fuimos a Wild, un lugar muy agradable con jardín, primero tomamos tranquilamente una cerveza, mientras íbamos haciendo resumen del viaje. Y luego allí mismo comimos, pedimos varios rollitos diferentes y también algunos rollitos dulces, todos muuuuy ricos; rematamos con cafés y mocktails (cocteles sin alcohol). Nos gustó mucho este sitio, muy agradable y la comida muy rica y un poco diferente, todo nos costó 55’10 $ (salimos a cerca de 10 €).
Poco antes de irnos escuchamos mucho jaleo en la calle, y salimos a ver, y nos encontramos con una especie de procesión de ofrendas.
Regresamos al hotel, otra ducha (a esas horas hacía bastante bastante calor), cerramos maletas por última vez y bajamos a recepción. A las 15’15 nos recogía el jefe para llevarnos al aeropuerto, bajamos 10 minutos antes y ya estaba, cargaron maletas y en una hora llegamos aeropuerto.
Una vez en el Aeropuerto de Siem Reap no podíamos facturar todavía, porque hasta que no quedará una hora no se podía, y además el vuelo llevaba retraso; ese rato se nos hizo largo porque ese aeropuerto es bastante pequeño, y no había mucho que hacer por allí. Luego una vez facturados, fue todo muy rápido, en 10-15 minutos pasamos el control de pasaportes y el control de seguridad.
La hora inicial prevista del vuelo a Bangkok era las 19’25, y finalmente salimos con cerca de una hora de retraso; este vuelo era cortito, de alrededor de una hora, y más o menos llegamos con la hora de retraso que salimos, las 21’20.
Al llegar a Bangkok, hicieron una de chiste, nos sacaron del vuelo por el túnel, para luego bajar a coger el bus. Una vez en la terminal, sin prisa pero sin pausa, trenecito para cambiar de terminal, control de pasaportes, control de seguridad y ya hacia las puertas. Aquí nos despedimos los de Valencia de Mariano, pues nuestro vuelo internacional no era el mismo. No tuvimos que correr pero tampoco nos sobró mucho.
Alrededor de las 22’00 comenzó el embarque, que fue bastante rápido, la hora prevista de salida era las 23’15, y fue bastante puntual; estuvo unos 30-40 minutos por la pista y nos dio tiempo de echarnos una pequeña siesta. Por delante teníamos cerca de 11 horas de vuelo, que al final fueron 10, como siempre al poco de estar en el aire sirvieron la cena, y ya a dormir, la verdad que con el madrugón que nos pegamos, no tardamos nada, a esas horas estábamos bastante cansados. Y un par de horas antes de llegar, sirvieron desayuno, muy bien porque daban a elegir entre saldo y dulce. La hora prevista de llegada a Estambul era las 6’10, y finalmente llegamos unos 20-30 minutos antes.
Una vez en el Aeropuerto de Estambul, teníamos una escala de algo menos de tres horas, primero control de pasaportes, y luego control de seguridad; este aeropuerto es muy grande y se anda bastante, por lo que hasta el siguiente vuelo tampoco tuvimos que esperar mucho, y después de estar un rato sentados comenzó el embarque. La hora prevista del vuelo era las 8’50 y salió bastante puntual, este vuelo era de cerca de cuatro horas y aquí nos dieron otra vez de desayunar, y muy bien de nuevo Turkish Airlines; yo aproveché para acabar de ver una peli que me había dejado a medias en el vuelo anterior. Llegamos a Valencia unos minutos antes de la hora prevista que era las 10’55.
En Valencia las máquinas de pasaportes no funcionaban, muy pocos lograban que les leyera, así que nos tocó hacer la cola de la policía que fue de 20-30 minutos, porque como se supone que hay máquinas para los pasaportes, solo hay dos policías; este control, es de todos, el que más cola hemos hecho. Una vez solventado el tema de los pasaportes, esperamos un poco las maletas y ya a por el coche. Una vez en casa, desmontamos maletas y salimos a picar algo.
Decir que
el jet lag de Asia ha sido algo peor que desde USA (que prácticamente ya ni
notamos), pero tampoco nada desastroso, poco a poco en 4-5 días todo en orden.












































No hay comentarios:
Publicar un comentario